La década que viene

Seis futuros posibles hacia 2030

Bienvenidos a la última edición del primer año de futuros, que coincide con ser el primer año de una década que partió compleja.

Tratar de hacer futurología, en general, es complicado. Más aún cuando por primera vez en más de un siglo estamos tratando de predecir un futuro complejo, con fuerzas que se cruzan entre sí y cuyas interseccionalidades son múltiples.

Hay algo claro entre todo: son los avances científicos los que una vez más impactarán en cómo la tecnología, la política que la regula y la economía que genera marcarán nuestras vidas de acá al 2030. Eso, sin contar los efectos del cambio climático, que pueden transformar cualquier vaticinio en charlatanería pura y cuya mitigación debiera ser nuestra prioridad base.

Lo que viene en los próximos nueve años puede ser visto con ojos cortoplacistas: el 2021 definitivamente tendrá más fintech latinas, los nuevos procesadores de Apple superarán (una vez más) a los de Intel, el nuevo S21 de Samsung vendrá con el stylus del Note, la base de todo smartphone del año será la triple cámara trasera, y toda empresa o servicio sin una estrategia de eCommerce estará condenada al fracaso.

Sin embargo, hay algunas certezas que van a resistir el paso del tiempo, a diferencia de los núcleos de los procesadores o el último fenómeno de las redes. Eso es lo que tengo para presentarles hoy esperando que el tiempo las transforme — más que en afirmaciones, en futuros posibles.


Cinco gé

La próxima década será con fibra óptica o el 5G no será. Los concursos de espectro a lo largo de Latinoamérica ya están en curso y las primeras implementaciones se verán de 2022 en adelante, pero el cambio será prácticamente imperceptible para buena parte de los usuarios actuales de un smartphone 4/4.5G. Mientras, pequeños WISP locales respaldados por conexiones troncales de gran velocidad — por fuera de las grandes telcos - serán quienes acorten la brecha digital en las comunidades que hoy requieren banda ancha dentro o fuera de las áreas urbanas, y permitirán servir a quienes las redes móviles o fijas actuales o futuras no pueden ni quieren (por rentabilidad) conectar.

Nada que ver

¿El desafío para los medios latinoamericanos? No morir y volverse relevantes para quienes los consumen. Durante la década pasada, los actores locales se vieron aplastados y sobrepasados por la irrupción de Facebook, YouTube y las ofertas directo-al-consumidor de los conglomerados globales de contenidos que se aceleraron durante 2020. De nada sirvió demonizarlos en la interna: lo que viene en la próxima década son audiencias que ponen muchísima más atención a lo que leen, ven y escuchan dentro de un océano de contenido mediocre, y cuyo consumo definitivamente ya no es lineal. Volverse esencial es la clave. Y ojo con la consolidación creciente, que no va a parar.


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Todo-en-uno

No solo en el espacio de los medios de comunicación es donde se están dando sinergias importantes, orientadas a generar ecosistemas completos de servicio bajo un mismo paraguas. ¿Súper apps? ¿”Sistemas operativos” para la vida? Allá vamos: Uber lo adelantó durante 2019 y la compra de Cornershop hace sentido en esa estrategia. A nivel latino Rappi, Nubank y Fondeadora ya comenzaron el recorrido; en Chile, Tenpo va hacia allá, seguida de cerca por Mach del BCI.

Tu dinero son bits

El 31 de diciembre de 2020 será recordado como el día en que, tras 7 años de alcanzar USD$1 en valor, la criptomoneda de bandera topó los USD$29 mil. Más allá del techo que pueda alcanzar en la próxima década, el blockchain llegó para quedarse: se van a acabar los pilotos y veremos aplicaciones reales, como One Pay FX y Pago FX del Santander, que funcionan bajo Ripple. Mientras, las billeteras digitales tendrán un avance constante en Latinoamérica de la mano de implementaciones particulares (y códigos QR…) y de Google Pay; en 2021, México verá llegar a Apple Pay.

Abajo la geografía

Diseñadores de videojuegos trabajando desde Ciudad de México para un estudio en Montreal; un CEO trabajando en la Patagonia chilena para su equipo distribuído en Cali, Santiago y Miami (¡todos se están yendo para allá!); una de las edtech más grandes de Latinoamérica mandando a casa a todo su equipo y cerrando sus oficinas en tres capitales. Las vacaciones ilimitadas del libro de texto de Reed Hastings dejaron de ser simplemente un perk limitado sólo a las startups. Más trabajadores — vacuna mediante - ya están eligiendo radicarse por temporadas fuera de sus ciudades de origen o residencia, balanceando trabajo y calidad de vida sin sacrificar salario ni desafíos. Bienvenidos a la década de la empresa distribuida.

yo.com

OnlyFans y Substack son el inicio del ascenso del ecosistema del individuo digital y sus múltiples ramificaciones. Hay dashboards, herramientas de monetización, CRM y generación de contenido para los creadores — ojo, no estoy hablando de influencers - que hoy no sólo viven de los canjes con menciones en Stories de la agencia de brand PR que dominó el discurso durante la última década. Conocimiento, entretención, esports, moda, arte, diseño y por supuesto, contenidos eróticos: todo ámbito podrá generar una comunidad privada donde sus miembros son los VCs de los nuevos emprendedores… nosotros mismos y nuestros talentos.


✌️ Gracias por leer futuros en 2020.

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Nos vemos el próximo año,

ji